Hay momentos en la vida que te da por pensar que todo está perdido y que el amor no existe. Que no merece la pena seguir luchando por nada y te rindes a la rutina. Pero al final, siempre aparece esa persona que te hace romper esa rutina, que te hace feliz con una simple mirada…
Y entonces, me basta ese instante, una mirada,
ver su cara, para entenderlo todo. Es él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario